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OPINIÓN: "No vayan a despertar al México bronco"

México sigue siendo una economía con poca competencia y una mala distribución del ingreso porque siguen existiendo grupos que se oponen a reformar las instituciones, opina Jorge Sánchez Tello.

Nota del editor: Jorge Sánchez Tello es director del Programa de Investigación Aplicada de la Fundación de Estudios Financieros-FUNDEF A.C., centro de Investigación independiente con sede en el ITAM. Las opiniones expresadas en esta columna son exclusivas de su autor.

CIUDAD DE MÉXICO, (ADNPolítico) - La violencia crea un sentimiento de inseguridad ciudadana, que debe obligar al gobierno a tomarlo como una señal de alarma por parte de una sociedad en crisis. Los últimos acontecimientos por unos vándalos en Guerrero, Michoacán, entre otras entidades, son señales de que existe una estrategia para desestabilizar algunas zonas del país.

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El cambio en una sociedad se debe de dar mediante la transformación de las instituciones y no mediante la violencia. Sin embargo, hay que reconocer que a pesar de los avances que se ha tenido en el país, todavía falta mucho camino para que México sea un país desarrollado y sobre todo en paz. Sería un error no analizar con rigor y profundidad las consecuencias de que siga creciendo ese sentimiento angustiante de inseguridad ciudadana.

Como mexicanos ya tenemos de por sí tremendos desafíos en nuestra vida personal como para sumar la incertidumbre de vivir en un país donde un grupo de vándalos quiere mermar las instituciones que con tanto trabajo se han construido. Cuando el esfuerzo individual o social no encuentra respuesta proporcional, surgen, de manera natural, falsas alternativas. Está probado que la tensión entre lo deseado y la cruda realidad genera frustración, y ésta, a su vez, violencia.

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No despertar al “México bronco”, recomendaba Jesús Reyes Heroles para evitar despertar a ese país que mediante la violencia podía poner en jaque a las instituciones; habría que dar voz y voto a la disidencia política. Esta famosa frase la pronunció por primera vez hace casi 100 años Porfirio Díaz, el 31 de mayo de 1913, a bordo del buque alemán Ipiranga, cuando partía de Veracruz rumbo al exilio francés: “Adiós Patria querida, no vayan a despertar al México bronco”.

Afortunadamente en este México del siglo XXI existen las vías institucionales para manifestar inconformidades, y si bien no tenemos una democracia perfecta, permite que todas las expresiones ideológicas estén representadas en los diferentes partidos políticos.

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La impunidad es un fenómeno extendido y, junto a la corrupción, es un problema grave, en particular a nivel estatal, entre las fuerzas de seguridad y el sector judicial. Durante muchos años se gastó dinero en educación y seguridad, pero se conservaron y fortalecieron incluso las estructuras políticas y sociales autoritarias, corruptas y oligárquicas.

Las instituciones son reglas de comportamiento humano que tienen arraigo en la ideología y los hábitos y son al mismo tiempo reglas de comportamiento económico que regulan el conflicto social y definen el acceso a la riqueza. El enfoque institucional del economista Douglas North ha dado en la en la definición de los costos de transacción, los derechos de propiedad y en general en la configuración de la economía la influencia del poder político es determinante.

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No podemos culpar al modelo de economía de mercado para atribuirle el mediocre crecimiento económico en México y la persistencia de altos índices de pobreza e inequidad, cuando en realidad estamos todavía muy lejos de ser una economía de libre mercado.

México sigue siendo una economía con poca competencia y una mala distribución del ingreso porque siguen existiendo grupos que se oponen a reformar las instituciones y no quieren perder sus privilegios. El proceso de creación de las buenas instituciones es un proceso histórico, complejo e indeterminado, pero en el cual la creciente participación de la sociedad empuja y presiona a las élites por políticas más incluyentes.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Voces

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