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Baja California, el bastión histórico del PAN, entra de nuevo en disputa

El primer estado que ganó el PAN inicia campañas este domingo, en un contexto en el que Morena aventaja en las encuestas. La entidad enfrenta problemas de inseguridad y tensiones por la migración.
Baja California
Elección. El próximo 2 de junio, Baja California tendrá comicios para elegir al sucesor de Francisco Vega.

CIUDAD DE MEXICO (ADNPolítico).- El 6 de junio de 1989, Luis Donaldo Colosio era presidente del PRI y desde esa posición anunció que los resultados de la elección de gobernador en Baja California favorecían al candidato del PAN, Ernesto Ruffo. Era la primera vez que el partido en el poder sufría una derrota en 60 años de historia. Desde entonces, el PAN convirtió al estado en su bastión, aunque ahora, 30 años después, está en riesgo de perderlo.

El próximo 2 de junio, Baja California tendrá comicios para elegir al sucesor de Francisco Vega. Quien resulte ganador permanecerá en el cargo solo dos años, según lo dispuesto por el Tribunal Electoral federal, que este jueves recovó una decisión del Tribunal Electoral local que establecía que el encargo sería de cinco años.

Esta reducción del periodo para quien resulte el nuevo mandatario estatal apunta a homologar los procesos electorales para que sean concurrentes con los comicios federales de 2021.

A la par, en la entidad también se votará para renovar el Congreso local y a las autoridades de los cinco municipios.

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¿Quiénes son los jugadores?

El PAN llega a la elección con los malos resultados de 2018 a cuestas. A diferencia de hace seis años, en el escenario hay un nuevo jugador: Morena, el partido en el poder a nivel federal.

Estos son los candidatos a gobernador:

Oscar Vega Marín (PAN). Es militante panista desde 1987. Fue coordinador de la campaña del actual gobernador y ocupó distintos cargos en la administración de Felipe Calderón, entre ellos, el de titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Es licenciado en Administración de Empresas.

Jaime Bonilla (Morena). Hasta el 19 de marzo se desempeñaba como delegado del gobierno federal en la entidad . Esta situación generó críticas, pues desde la creación de esta figura se había señalado que tenía intenciones político-electorales. Su designación como candidato provocó protestas al interior de Morena. El también senador con licencia es maestro en Administración Pública y empresario.

Jaime Martínez Veloz (PRD). Tras perder la designación para convertirse en candidato de Morena a la alcaldía de Tijuana, se inscribió en la elección estatal abanderado por el PRD. Es arquitecto por la Universidad Autónoma de Coahuila y hasta enero de 2018 se desempeñaba como titular de la Comisión para el Diálogo con los Pueblos Indígenas, dependiente de la Secretaría de Gobernación.

Ignacio Anaya Barriguete (PBC). El candidato del Partido de Baja California es empresario y montañista y se ha desempeñado en diversos cargos, como juez municipal y director jurídico del Congreso local. Es licenciado en Contaduría Pública por la Universidad Autónoma de Baja California.

Héctor Osuna Jaime (MC). MC eligió a un expanista como su 'carta'. Ha sido diputado local y senador y fue alcalde de Tijuana de 1992 a 1995, entonces abanderado por el PAN. En el sexenio de Vicente Fox fue titular de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel). Es arquitecto por la Universidad Autónoma de Guadajalara.

Enrique Acosta Fregoso (PRI). Fue electo por la militancia priista en febrero. Fue diputado local, dirigente estatal del PRI y delegado de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), en el sexenio de Enrique Peña Nieto.

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¿Cuáles son los principales desafíos?

El estado fronterizo, donde Morena aventaja, según las encuestas, atraviesa por una crisis en materia de seguridad, la cual se acentúa en Tijuana, municipio colindante con Estados Unidos, y donde el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador emprendió en enero pasado el modelo de Guardia Nacional que operará en todo el país.

La implementación del modelo de seguridad se debió al repunte de la violencia, con un promedio de 5.2 asesinatos diarios. El gobierno federal ha presumido una reducción en los índices de delitos de hasta 21% a partir de la implementación del nuevo esquema de seguridad.

La entidad también tiene uno de los índices más altos de impunidad con 78.08 puntos, que contemplan 17 variables relacionadas con los sistemas de seguridad y de justicia de cada estado, según el Índice Global de Impunidad del año pasado.

El arribo de migrantes provenientes de países Centroamérica, quienes huyen de la violencia de las pandillas y buscan asentarse en Estados Unidos, es otro desafío. La mayoría de esos migrantes ha decidido quedarse en Tijuana mientras se resuelve su situación. Esto ha generado tensiones e, incluso, el alcalde Juan Manuel Gastélum solicitó apoyo de la ONU para atender el caso y enfrentar los roces con los habitantes de la ciudad.

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