OPINIÓN: La oportunidad perdida en el mensaje de Peña Nieto

Si el presidente mexicano buscaba enviar un mensaje directo a Trump, lo conducente es hacerlo por la vía diplomática, llamando a la embajadora estadounidense a Los Pinos, señala Marco A. Morales.
Mensaje en Twitter  El presidente mexicano Enrique Peña Nieto invitó a Donald Trump a canalizar su frustración por las políticas internas de su país con las instituciones estadounidenses.  (Foto: Reuters)

Nota del editor: Marco A. Morales es Investigador Afiliado al Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM). Su cuenta de Twitter es @marco_morales. Las opiniones expresadas en esta columna son exclusivas del autor.

(ADNPolítico) — La semana pasada, el presidente Enrique Peña Nieto compartió un mensaje tuitero exigiendo que Estados Unidos respete a México a propósito del anuncio que hizo Donald Trump del despliegue de tropas estadounidenses en la frontera con nuestro país.

Lee: El (largo) historial de tensiones Méx-EU causadas por Trump

Como han señalado muchos comentócratas mexicanos y la propia Secretaría de Seguridad Interna de Estados Unidos, no es la primera vez que Estados Unidos despliega tropas en la frontera buscando limitar la inmigración indocumentada.

Hay, en este episodio, mucho mas allá del lugar común.

Primero. Cualquier presidente mexicano debe entender que lo que diga en México sobre un presidente estadounidense difícilmente se reporta en Estados Unidos. En este caso, y para todo fin práctico, el mensaje Peña Nieto no existió en Estados Unidos.

Si buscaba enviar un mensaje directo, lo conducente es hacerlo por la vía diplomática, llamando a la embajadora estadounidense a Los Pinos y comunicándole la molestia del gobierno mexicano con las actitudes y declaraciones del presidente Trump.

Seamos claros. Con su arenga tuitera, el presidente Peña Nieto no le estaba hablando a su homólogo estadounidense, sino a los mexicanos… que incidentalmente votarán en la elección en unos meses. Las palabras más duras se las dijo al viento.

Segundo. Si bien la defensa de los derechos de los mexicanos en el exterior es un tema de principal importancia, el otro gran tema en la defensa del interés nacional quedó sin mención en el discurso de Peña Nieto: la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Lee: EPN cierra filas con los presidenciables frente a Trump

La estrategia negociadora de “pan y palo” que la administración Trump aplica en sus relaciones con el mundo parece haberse convertido en una estrategia de “palo y palo (con la promesa de pan)” en lo que respecta a México.

La insistencia del gobierno estadounidense de lograr un acuerdo en principios (in principle) en la siguientes semanas, donde México pierde mucho y gana poco, so pena de incurrir en el colapso del TLCAN, ha arreciado. Las acciones y declaraciones de Trump deben entenderse en este contexto.

Con la destreza que caracteriza a nuestros negociadores comerciales, el bastión de resistencia a la claudicación que pide Estados Unidos está en la Secretaría de Economía. El Canciller Videgaray - como es sabido en los círculos de la diplomacia comercial - se ha dedicado a promover que se acepten los términos estadounidenses, esencialmente sin cambios.

“Estamos viendo al verdadero Trump”, dice el excanciller Luis Ernesto Derbez

La administración Trump necesita logros espectaculares para su base antes de la elección intermedia en noviembre. México puede aprovechar esta coyuntura y apalancarse para resistir, pero solo si hay una posición unificada en el gobierno.

Tercero, el mensaje de Peña Nieto solo puede clasificarse como un evidente faux pas de comunicación política. Si el mandatario mexicano buscaba enviar un mensaje de unidad nacional, debió haber reaccionado inmediatamente a las acciones del presidente Trump, que se vienen fraguando desde hace más de una semana. Su hubiera sido el primero en hacerlo, habría podido plantear los términos de la posición nacional ante el tema.

Lee: La historia de la frase con la que Peña respondió a Trump

En lugar de eso, fue el último en tomar posición. Tanto así que Peña Nieto solamente pudo limitarse a repetir los lugares comunes que expresaron los candidatos a la presidencia muchas horas antes que él.

En suma, en términos de impacto real, el mensaje del presidente Peña Nieto puede describirse en una sola frase: too little, too late.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Columnas

¿Quieres más noticias como esta?
Mantente informado del acontecer político en México y el mundo
Ahora ve
Como no queriendo, Peña Nieto se mete al proceso electoral aunque dice que no
Te Recomendamos
×